Fundación de la Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo
Con el correr de los años, la procesión del Señor Sepultado llegó a convertirse en la más grande y solemne de la capital. Antes de la fundación de la Hermandad, el cortejo procesional estaba a cargo de la Cofradía de la Virgen de Soledad y del Santo Entierro, cuyo patronato ejercía la municipalidad capitalina.
Esto implicaba que los enseres, mobiliario, organización y costos de la procesión se encontraban bajo la tutela directa de la comuna.
En 1852, el Prior del Convento de Santo Domingo, fray Pedro Mártir Salazar, atendiendo la invitación de devotos del vecindario, presentó ante las autoridades municipales la propuesta formal para la creación de una Hermandad estable.
En su solicitud expresaba:
“Que he sido invitado por algunas personas del vecindario para que bajo unas bases sólidas y estables se forme una Hermandad de la Divina imagen de Jesús Sepultado de nuestro convento, teniendo por objeto solemnizar en cuanto sea posible, no solo la procesión del Viernes Santo sino también la función de Nuestra Señora de Dolores…”
Su intención no era únicamente fortalecer la solemnidad de las celebraciones, sino garantizar transparencia en la administración de los recursos y estabilidad en la organización, estableciendo reglamentos claros y publicando anualmente el estado de ingresos para conocimiento público.
“Que he sido invitado por algunas personas del vecindario para que bajo unas bases sólidas y estables se forme una Hermandad...”
Al día siguiente el alcalde G. Porras proveyó en el escrito...
El 18 de julio de 1852 se celebró la inauguración de la primera Junta Directiva en una de las celdas del convento dominico, con numerosa concurrencia. Fueron electos:
Presidente: Fray Pedro Mártir Salazar
Vicepresidente: Don Julián Falla
Primer Hermano: Don Manuel Valle
Segundo Hermano: Don Antonio Gómez
Primer Síndico: Don Esteban Castro
Segundo Síndico: Don Pablo Andrino
Tesorero: Don Manuel José Durán
Secretario: Don Domingo Yzaguirre
Concluido el acto, la comitiva se dirigió a la Santa Iglesia donde se cantó un solemne Te Deum en acción de gracias por la fundación de la nueva congregación.
La Municipalidad Primera Hermana
El 29 de agosto de 1852, la Hermandad acordó reconocer oficialmente a la Municipalidad como Primera Hermana, asentándola en el libro de inscripción y enviándole la correspondiente patente como muestra de reconocimiento.
Con este gesto se reafirmaba el vínculo histórico entre la autoridad civil y el culto al Señor Sepultado, preservando el patronato tradicional y fortaleciendo la institucionalidad de la nueva Hermandad.
Legado
Así nació la Hermandad del Señor Sepultado de Santo Domingo: fruto de la visión de un grupo de devotos y del liderazgo de fray Pedro Mártir Salazar.
Con el paso del tiempo, su organización y modelo institucional sirvieron de referencia para otras asociaciones similares, consolidando una tradición que continúa viva en la religiosidad guatemalteca.